Señor Tejón
Recuerdos que estoy teniendo dentro de treinta años.
01/05/12
Contra las revelaciones.
27/04/12
¿y si...?
11/04/12
¿Qué nos pasa?
¿Qué nos pasa?
es muy difícil ser uno de nosotros, cargados de torpezas y de heridas en cada una de las palabras y de las imágenes hechas fantasmas en nuestras cabezas
todos los días nos arrastramos, con tanta miseria que despierta ternura, y, al mismo tiempo, de todos los animales, esos seres más simpáticos que nosotros, somos los únicos que caminamos de pie…
la mayor parte del tiempo, nuestros corazones parpadean llenos de sed de venganza, venganza contra todo por habernos hecho pecadores
venganza: sobre todo contra nosotros; nos castigamos haciendo cosas que no queremos hacer, a veces, demasiado a menudo, obligando a los demás a hacer cosas que no desean… extraña matemática de la humillación en la que nunca acaban de salir las cuentas…
destruimos, ignoramos, escupimos sobre la sencillez. Adoramos la rigidez, la pureza, la frialdad y la ausencia de mancha de la muerte como única salvación. Salvación vacía, como el espectro que vive en un billete.
Y sin embargo, a veces…
It's up in the morning and on the downs
Little white clouds like gambolling lambs
And I am breathless over you
And the red-breasted robin beats his wings
His throat it trembles when he sings
For he is helpless before you
The happy hooded bluebells bow
And bend their heads all a-down
Heavied by the early morning dew
At the whispering stream, at the bubbling brook
The fishes leap up to take a look
For they are breathless over you
Still your hands
And still your heart
For still your face comes shining through
And all the morning glows anew
Still your mind
Still your soul
For still, the fare of love is true
And I am breathless without you
The wind circles among the trees
And it bangs about the new-made leaves
For it is breathless without you
The fox chases the rabbit round
The rabbit hides beneath the ground
For he is defenceless without you
The sky of daytime dies away
And all the earthly things they stop to play
For we are all breathless without you
I listen to my juddering bones
The blood in my veins and the wind in my lungs
And I am breathless without you
Still your hands
And still your heart
For still your face comes shining through
And all the morning glows anew
Still your soul
Still your mind
Still, the fire of love is true
And I am breathless without you
19/03/12
Todo es susceptible de ser bello.
Lo bello es un concepto con matiz negativo; pero negativo en un sentido plástico: como el negativo de una foto, de una sombra, de una silueta o de un recorte.
Todo puede ser bello, pero no todo puede serlo a un tiempo. Sentir la belleza supone realizar una elección. Tomar una porción, de alguna manera despreciar la belleza de todo lo demás. Aquello que es descubierto como bello, es elejido, es especial por haber sido elejido, por poco más. Misteriosa es la capacidad de determinadas cosas de tener mayor propensión a resultarles bellas a más gente...
En esa elección queda todo. Que cosa tan endeble. Como enamorarse, desde que sucede, lo único que puede pasar es que se vaya perdiendo. Convirtiéndose en otras cosas, en ocasiones para nada peores.
Y la memoria, la gran retenedora, podría parecer una enemiga acérrima de algo tan fugaz. Pero no lo es, es su secreta aliada; misteriosa amornía de contrarios.
A veces incluso se confunden la memoria y la belleza, siendo cosas tan distintas. Pero si la intenligencia humana tiene un vicio, ese es el de malentender las cosas más evidentes...
La confusión de la belleza y la memoria se llama melancolía. Una emoción estúpida, pero muy elocuente en lo que respecta a la avería intrínseca de la naturaleza humana.
La estupidez de la melancolía confunde avería con pecado... pero poca culpa tenemos de ser tan miserables. Con lo mal que estamos hechos, bastante es que nos levantemos y sigamos cada mañana.
Incluso, a veces, nos quedan fuerzas para fijarnos de verdad en algo, para descubrir su belleza.
Eso es todo.
10/02/12
Otro post.
a nadie se le ocurrió poner nombre al vacío interior
tal vez, afortunadamente.
agujero liberador, centro de una diana que no se puede ver
se parece a lluvia cayendo
la luz gris de las nubes cubre todo con un mantel
nos deja abrir los ojos.
a veces la sabiduría, que no el saber,
tiene como un regusto de pulcritud asesina
arrolladora.
anhelamos una claridad abrasadora
una luz que nos deje al fin,
sin aliento, incapaces ya de agotarnos.
una cierta calidez,
que también brilla, pero en otro tono,
se genera entre las manos
cuando las colocamos, una sobre la otra, formando una cavidad.
allí dentro, al mismo tiempo,
tampoco hay nada y hay algo,
la ilusión de una existencia.
una forma de describir el amar.
una maratón demasiado poblada
contra una meta horizontal
sin llegar, pero cada día más.
las palabras, que están lejos, nos acercan
con su superficie dorada
no como la del oro, sino como la del pollo o las manzanas al salir del horno.
las imágenes; claras; y más aun, las canciones, y más aun, la música, y más aun, la parca.
y la música, a pesar de todo, tiene ritmo
nuestro ritmo, entre las manos,
pero no fuera, nunca fuera
y aun así
cobardes o bravos. seguimos
02/02/12
La educación artística son manualidades.
Espero que lo soportéis...
Cita del texto: Si algo han aprendido al fin los poderosos es que el silencio es peligroso. Mientras no paremos de hablar, no podremos tomarnos el tiempo de reposo que se necesita para tener perspectiva y elaborar un discurso crítico. La libertad de expresión queda así controlada por medio de su exceso.
Plata y oro.
02/01/12
Miedo y esperanza.
Esos dos esclavistas de todas las personas; el miedo y la esperanza, son a menudo utilizados por los que tienen más para controlar a los que tienen menos. En los tiempos de bonanza de una civilización, la esperanza suele tomar protagonismo, se fomenta en la gente el deseo de conseguir nuevas metas, mejoras para sus vidas, a menudo, eso sí, acosta de la desgracia de otros...
Cuando al discurso de una estructura de poder establecida se le acaban las respuestas, cuando se encuentra vacía y derrumbándose, sólo le queda acudir al miedo para controlar a aquellos que tiene sometidos. Miedo a perder lo que se tiene, a menudo lo poco que se tiene.
Yo, hoy, tengo miedo. No sé cómo voy a ganar algo de dinero para mantenerme el mes que viene, vivo desde hace tiempo con esa angustia. Me es inevitable sentir vértigo, pánico, pero intento controlarlo porque aquellos que se hunden por completo en el miedo son esclavos absolutos. El miedo, además, no es lúcido, su razón anuncia que todo irá a peor, que la maquinaria del opresor es invencible; algo que puede parecer evidente, pero que es falso. Tal vez no podamos cambiar la naturaleza humana y no lleguemos a alcanzar un ideal de justicia social, pero este mundo en el que vivimos va a cambiar, y puede cambiar a mejor.
Así que basta ya discursos cargados de miedo, vacíos de esperanza. Basta ya de pedir, desde voces que supuestamente representan a la izquierda, medidas reaccionarias que consoliden un sistema democrático representativo que no sólo es incapaz de combatir el desastre de la fase actual del capitalismo sino que está intimamente vinculado a ella. Yo no quiero un perfeccionamiento del sistema, el sistema ya se está perfeccionando, no cesa de hacerlo, por eso aumentan cada vez más las diferencias de clase. Yo no quiero una reforma de la ley electoral. Yo no quiero un trabajo asalariado para todos.
Gran parte de las medidas propuestas desde el movimiento 15-M están profundamente pervertidas por el miedo y sólo aspiran a mantener el status pequeño burgués de sus integrantes. Eso no sólo es mezquino, también es inútil. Se responde a la presión del sistema rogando que se modere el castigo, pero sin rebelarse realmente contra el castigador. El capitalismo actual mata a billones de hambre, destruye a especies y ecosistemas, esclaviza a la mayoría de la población del mundo, una reacción moderada y tímida no es suficiente. Pienso que el 15-M ha tenido un efecto positivo psicológico para muchos, pero sólo puede ser un precedente de algo más. Sus respuestas no bastan, los delitos que denuncia son demasiado graves.
Una respuesta al sistema sólo puede ser ilegal. "Ningún ser humano es ilegal", se grita en las manifestaciones. He aquí el error. Yo soy ilegal, la inmensa mayoría somos ilegales, la legalidad no es lo mismo que la moralidad. Lo legal no mide el bien y el mal, mide lo que es conveniente o inconveniente para el orden impuesto desde las estructuras de poder. Cuando desde los supuestos movimientos de izquierda contemporáneos se insiste en la no utilización de la violencia, se está en realidad llamando a no quebrantar de forma radical los límites de la legalidad. Tras el "no" a la violencia se esconde el miedo a cambiar verdaderamente el mundo.
No creo que la violencia directa pueda tener una utilidad revolucionaria significativa en el momento preciso actual. Pero ¿si no fuese así? Incluso la ley perversa actual ampara al que mata en defensa de su propia vida, o al que mata a quien pone en peligro a sus personas más cercanas. Si estuviera en nuestra mano el evitar por medio de la violencia, los terribles desastres que ocurren a nuestro alrededor ¿no deberíamos ejercer esa violencia? ¿No tenemos, de hecho, la obligación moral de quebrantar cualquier ley escrita con la complicidad de aquellos que nos oprimen, de aquellos que esclavizan, humillan, torturan y matan a la mayoría, cada día, sí esa transgresión puede ayudarnos a combatir esa misma opresión?
Debemos superar el miedo a la incertidumbre que genera la angustia de renegar del destino que se nos pretende imponer, para pasar a vivir sin destino, generando nosotros mismos nuestro propio porvenir.